Un asno se subió al techo de una
casa y brincando allá arriba, resquebrajó el techado. Corrió el dueño tras de
él y lo bajó de inmediato, castigándolo severamente con un leño. Dijo entonces
el asno:
-¿Por qué me castigan, si yo vi
ayer al mono hacer exactamente lo mismo y todos reían felizmente, como si les
estuviera dando un gran espectáculo?
Trabaja siempre para lo que te has preparado, no hagas lo
que no es de tu campo.
1.023.5 Esopo
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