A punto de acabar su vida, quiso un
labrador dejar experimentados a sus hijos en la agricultura.
Así, les llamó y les dijo:
-Hijos míos: voy a dejar este
mundo; buscad lo que he escondido en la viña, y lo hallaréis todo.
Creyendo sus descendientes que
había enterrado un tesoro, después de la muerte de su padre, con gran afán
removieron profundamente el suelo de la viña.
Tesoro no hallaron ninguno, pero la
viña, tan bien removida quedó, que multiplicó su fruto.
El mejor tesoro siempre lo encontrarás en el trabajo
adecuado.
1.023.5 Esopo
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