De nuevo se hicieron amigos el
ingenuo asno y el león para salir de caza. Llegaron a una cueva donde se
refugiaban unas cabras monteses, y el león se quedó a guardar la salida,
mientras el asno ingresaba a la cueva coceando y rebuznando, para hacer salir a
las cabras.
Una vez terminada la acción, salió
el asno de la cueva y le preguntó si no le había parecido excelente su
actuación al haber luchado con tanta bravura para expulsar a las cabras.
-¡Oh sí, soberbia -repuso el león,
que hasta yo mismo me hubiera asustado si no supiera de quien se trataba!
Si te alabas a ti mismo, serás simplemente objeto de la
burla, sobre todo de los que mejor te conocen.
1.023.5 Esopo
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