Un joven andaba cazando
saltamontes. Ya había capturado un buen número cuando trató de tomar a un
escorpión equivocadamente.
Y el escorpión, mostrándole su
ponzoña le dijo:
-Si me hubieras tocado, me hubieras perdido, pero tú también a
todos tus saltamontes.
Cuando hayas hecho un capital con tu trabajo, cuida de no
perderlo por tratar de tomar lo que no debes.
1.023.5 Esopo
No hay comentarios:
Publicar un comentario