Votaban los animales para elegir un
rey. El camello y el elefante se pusieron en fila disputándose los sufragios,
ya que esperaban ser preferidos sobre los demás gracias a su tamaño y su
fuerza.
Pero llegó el mono y los declaró a
los dos incapacitados para reinar.
-El camello no sirve -dijo, porque
no se encoleriza contra los malhechores, y el elefante tampoco nos sirve porque
tendremos que estar temerosos de que nos ataque un marrano, animal a quien teme
el elefante.
La fortaleza más grande, siempre se mide en el punto más
débil.
1.023.5 Esopo
No hay comentarios:
Publicar un comentario